Tags: acoso, anécdotas en el metro, conejo frustrado, gente rara, metro, peluches de conejos, rodolfo, situaciones en el metro, transporte público, vieja
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1 / 06 / 2009 a las 8:35 am
Jajajajaja, en mi tren tenemos a una mujer que siempre siempre siempre, al subir en su estación, pone morritos… Lo de la almeja de momento no, pero no lo descarto un día de estos… VIVA EL TRANSPORTE PÚBLICO!!! Pero que bajen el abono!!!!! ;P
1 / 06 / 2009 a las 8:47 am
Que bueno, jaja. Yo en el tren también he tenido anecdotas curiosas.
Un saludo!
1 / 06 / 2009 a las 8:52 am
¡¡Hola!!
Os invito a compartir vuestras anécdotas, historias espeluznantes y vivencias en metro, autobús, etc… Y si queréis empiezo yo.
Un día iba agarrado a una barra en el tren cuando de repente una mujer estornudó justo en frente. Lo curioso es que no se tapó, y salió un moco disparado directamente a mi brazo. Pero un moco del tamaño de un berberecho. Bueno, pues la tía coge y me pide perdón y se pira!!! Me dejó ahi con todo el pastel!!
Luego la otra mitad del camino, una señora que vio la escena y yo, estuvimos descojonándonos por lo absurdo de la situación.
¡Quiero leer vuestras historias!
1 / 06 / 2009 a las 9:23 am
A mi la más rara que me pasó no fue en el metro, fue en el tren, pero creo que tambien vale.
volvía yo entre semana un jueves en uno de los últimos trenes, iba recostado porque estaba reventado despues de currar casi 14 horas y pensaba que iba solo en el vagón.
Justo, al entrar en un tunel, veo que al final del vagón se levanta una chica, hasta ahi correcto, veo que se quita el sweater y la camiseta, se queda en sujetador, se pone otra camiseta, otro sweater y se sienta antes de que salgamos del vagón.
Me quedé flipado. Pero lo mejor fue cuando llegó la ultima estación, y al salir del tren y cruzarnos, se puso colorada como un tomate y segun lo ví, me entró un ataque de risa de los que hacen epoca.
Intenté tranquilizarla, pero se fue corriendo como alma que lleva el diablo
1 / 06 / 2009 a las 10:24 am
hmmm. yo, la verdad es que anecdotas graciosas pocas (y mira que viajo en metro). Una que fue curiosa fue estando yo en hora punta en la linea 6 de metro de Madrid; iba apoyado en una pared, se paar el tren en Principe Pío; baja un montón de gente y se sube un montón de gente multiplicado por 2… claro, a esas alturas íbamos como sardinas en lata…. justo enfrente mío estaba una chica. A resultas de al entrada de nuevas sardinas a nuestro vagón (y del consiguiente empujón), la chica acabó a escasos centímetros de mi cara. La situación, de comedia romántica baratoide, se solucionó con un agudo comentario mío:
“tranquila, sé que no es pasión… es presión”
(colorada como un tomate, etc, etc)
1 / 06 / 2009 a las 3:21 pm
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: No hay resumen disponible para esta anotación…
1 / 06 / 2009 a las 5:44 pm
No tengo anecdotas pero se de alguien que fue vomitado encima mas de una vez.
1 / 06 / 2009 a las 8:23 pm
historias que pasan, muchas cosas, el transporte colectivo es de los que mejores anecdotas deja, recuerdo en una ocacion que una señora se encontraba alegando con un inspector sobre una ocacion a ella le sucedio que le pico una cucaracha, tambien no falta el clasico que se duerme y recarga, jejeje
1 / 06 / 2009 a las 8:41 pm
Yo solo he presenciado varias veces la típica escena en la que sale uno corriendo del vagón gritando “¡Cabrón! ¡Devuélveme la carteraaaa!” o algo parecido.
Bueno, una vez iba un borracho hablándole a cualquiera que se pusiese cerca, cuando por el megáfono anuncian que la siguiente estación es “Quevedo”. Y el borracho “¡Quevedo! Ese era mi ídolo, era un buen… un buen actor…” Y yo tapándome para que no me viese descojonarme.
1 / 06 / 2009 a las 9:18 pm
Una vez me paso que subiendome al transporte publico una chica guapisisma me mordia la oreja, al voltearme la chica se puso tan colorada pues se habia confundio de novio, digo de persona
1 / 06 / 2009 a las 10:09 pm
Buenisimo el diseño de la viejuna! Mi anecdota no tiene ni puta gracia,pero una vez fui un heroe en el metro, vi de lleno como le robaban la cartera a una viajera. Gracias a mi chivatazo a grito pelao, fuimos 25 persona gritando y amenazando al carterista que devolvió la cartera y salio corriendo en la siguiente parada. La viajera me estuvo dando las gracias unas 15 veces durante todo el trayecto
1 / 06 / 2009 a las 10:16 pm
Una que he contado alguna vez: cierto día viajaba yo de pie en un vagón con todos los asientos ocupados. Apenas había gente viajando de pie salvo cinco o seis personas y yo.
Al llegar a una estación, una señora que viajaba sentada al lado mío se levantó para bajarse. Como el asiento estaba al lado mío y [mode civismo on] no veía a nadie especialmente necesitado de sentarse [mode civismo off] bajé la vista para iniciar el descenso de mis posaderas en el asiento libre cuando de pronto… chaf! apareció un bolso de tamaño medio arrojado contra el asiento a una velocidad considerable.
Me quedé mirando al bolso sorprendido, tanto que apenas me di cuenta de que una chica lo había lanzado desde unos tres metros (no exagero) mientras venía hacia al asiento, recogía el bolso y se sentaba.
Me quedé tan flipado que sólo atiné a decir “mujer, si con pedirlo por favor te habría bastado” y ni me contestó mirando hacia el suelo. La gente empezó a reirse y un señor que viajaba en el asiento de al lado le dijo “me llegas a dar con el puto bolso y te lo mando al fondo del vagón”.
1 / 06 / 2009 a las 11:23 pm
tío, este ha sido buenísimo
la esencia misma del la dualidad efímera.
UN ABRAZO MIKE, NO TE OLVIDO
1 / 06 / 2009 a las 11:27 pm
En cierta ocasión entró un guarda jurado del metro totalmente chuzo, con un cartón de vino, que abrió enfrente mío. En la siguiente estación se le cayó el vino cuando el punky que se sentaba a su lado se levanto abruptamente, este hombre, era bastante corpulento y estaba totalmente cabreado.
Le vi agobiado, todo llevo de vino, y le pasé unos clinex, la gente le tenía un poco de miedo, yo le veía pasando un mal rato. Se emocionó bastante con el hecho de que le socorriera y luego, cuando se encendió un piti, en el vagón, (claro como él es el guarda), detectó que no soporto el humo y me dijo: oye, chaval (captando mi mirada) y apagó el cigarro… y me dijo: ¡Respeto! Yo, respeto…
Y fue un acto de hermandad que me encantó, la verdad.
2 / 06 / 2009 a las 3:26 am
Historias de metro, hoy curiosamente me pasó algo raro, Yo vivo en la ciudad de México y hoy, literalmente, se desmayó alguien a mi lado, lo ayudé poníendole mi chamarra de almohada hasta que los policias lo sacaron… algo un poco aterrador, se veía muy mal el pobre. Por lo demás, solo algunas peleas entre señoras que se matan casí por entrar al vagón.
2 / 06 / 2009 a las 3:13 pm
mi historia en el metro, bueno pues estaba yo aun con el dolor del parto del dia anterior tenia que ir al hospital por mi bebe, como no habia lugar tuve que irme parada cuando dee pronto entran dos hombrasos, empujandose y zaz que me dan un golpe y fui a dar de rodillas lo que y como no podia levantarme todos se morian de risa hasta que mi hermanita les dijo que ayer apenas acababa de tener un bebe y no tenia fuerza…
toda la gente se les quedo mirando a aquellos chicos que por tanta pena salieron del vagon.
2 / 06 / 2009 a las 5:34 pm
en Soria no hay metroy…asique no puedo contar nada pero gusta repetir: buenísima la de hoy mike!
2 / 06 / 2009 a las 6:24 pm
Iba un hippie en el metro bebiendo una litrona, mirando de lado a todo el mundo, etc.
Se va un instante la luz y se escucha el sonido de un pedo.
Vuelve la luz y el hippie está señalando con el dedo a un señor que se encuentra al lado y que rápidamente dice:
- Yo no he sido.
A lo que el hipie responde:
- Que no, que no, que digo que pa’ti!
2 / 06 / 2009 a las 8:02 pm
Si esto me pasara, pero en vez de la vieja, una tía buena yo…
Yo seguiría leyendo, no me tache de perv. xD
3 / 06 / 2009 a las 5:31 am
un dia en bus mirando la ventana desde el pasillo veo un muchacho corriendo como alma que lleva el diablo luego de un brinco llego a la ventana del bus y arranco de las manos el cel de una vieja. la misma con rapidez se lo volvió a arrancar en el aire….
el caso es que el malandrito luego sin el premio de su brinco le dice chama devuélveme el cel era mio…
acto final la Señora le tranco la ventana en la cara y siguió mandando un mensaje como si nada ..
paso en Petare xD Venezuela
3 / 06 / 2009 a las 3:59 pm
Ayer me contó mi mujer una anécdota buenísima. De repente un tipo se pone a gritar como un poseso “¡¡PERO BUENO!! ¡¡QUE VERGÜENZA!! ¡¡Y QUE NADIE SE LEVANTE A CEDER EL SITIO A ESTA MUCHACHA!! ¡¡EMBARAZADA Y SE TIENE QUE QUEDAR AHÍ DE PIE!!” a lo que uno rápidamente se levanta y le ofrece el sitio a la chica, y ella blanca, roja, amarilla y de todos los colores: “No, si yo no estoy embarazada” jajajaja ¡menuda metedura de pata!
3 / 06 / 2009 a las 4:21 pm
Hombre, lo que me pasó a mi me hizo gracia por que vi la expresión en la cara del protagonista, pero la historia en sí no tiene mucha chicha.
Iba yo en el metro con unos amigos, cuando nos acercamos a nuestra parada, nos levantamos para acercarnos a la puerta, y lo mismo hacen otras dos chavalas y un gitano anciano. En eso que vemos llegar desde el final del vagón a un tío que no se si le faltaría algún verano o es que estaba borracho o algo, que por llegar hasta la puerta se puso a empujar y a dar codazos mientrar los miraba a los ojos y murmuraba algo. Las chicas al verle llegar se apartaron corriendo, pero el anciano en lugar de eso se quedó en el sitio y cuando el tio le fue a pegar el codazo, lo bloqueó con el brazo i le aguantó la mirada al tio. En eso que se abrieron las puertas y el loco salió murmurando (o mejor dicho gritando) mientras el anciano levantaba la cabeza y levantaba el bastón para salir del vagon sin tener que usarlo.
Un ejemplo de chulería y de una forma de levantar el autoestima en los años en que más hace falta
3 / 06 / 2009 a las 6:15 pm
XD por dios lo acabo de descubrir gracias a mi pareja…
no voy a dudar en pasar cada lunes.
4 / 06 / 2009 a las 6:20 am
13 / 06 / 2009 a las 7:57 pm
joer todos van de chicas y descujonarse
17 / 06 / 2009 a las 3:24 am
Hoy por toda fortuna te descubrí en ésta inmensidad, me declaro fan…conejito…lindo yo si te llevaba de paseo cariño!nada más sexi que alguien te haga reir de ésta manera, gracias
17 / 02 / 2010 a las 3:21 am
Vivo en un pueblo de la sierra de madrid, y..no hay metro, a si que una de mis primeras veces en la que iba con una amiga a madrid lo cogimos, ya os idgo era una de nuestras primeras veces, decidimos jugar y cada parada, loq ue haciamos era cambiar de vagon, y en una de estas vemos que sale todo l mundo, y le digo a mi amiga:
- oye, que no hay nadie, voy a abrir la puerta, pero estaba cerrada, a si que empecé a golpear la puerta para llamar la atencion de los que estaban fuera..
A todo esto la gente estaba diciendo que saliesemos con cara de preocupacion..de repente el vagon empieza a ir para atras y a llevarnos a un sitio oscuro, estabamos muertas de miedo, pensando que nos dejarian ahi toda la noche, estabamos casi llorando cuando el vagon vuelve a ir para alante (cambió de via xD) y se abrieron las puertas, claro al salir estaba todo el mundo riendose y mirandonos, decidimos no jugra mas y slai fuera del metro xDD
7 / 03 / 2010 a las 10:41 pm
Estaba solo, va, estábamos yo, el chofer y unas viejas al fondo del colectivo. Yo iba del lado de la ventana, haciendo valer mi tiempo en profundas reflexiones.
En ese momento sube uno de esos que tiran para el otro lado, un pibe de mi edad con otros gustos sexuales. Se me sienta al lado, empieza a hablarme, manda un par de frases que en otro contexto serían románticas (pero aquí asustan, mucho) y me obliga a salir disparado hacia el fondo.
No acaba. Me siento al lado de las viejas, una resulta ser de mi barrio: 8 horas después (cuando volví a casa) el hecho se difundió exagerado y hasta mi vieja me pregunto acerca de mis gustos.
Cosas que pasan
3 / 06 / 2010 a las 11:33 am
Pues a mi me paso en un colectivo de larga distancia, vivo en una provincia donde no se puede ingresar con alimentos por cuestiones de plantacion, pues resulta que un respetable caballero de la butaca 17 (no me lo olvido más en mi vida) no sabia este pequeño detalle y cuando los perros del control se vuelven locos, descubren en su valija una delciosa coleccion de embutidos y quesos caseros, estuvimos más de tres horas parados en la ruta esperando que se solucionara el tema, y un viaje de menos de una hora se transformo en uno de mas de tres, no te parecio graciosa la anecdota? a mi tampoco, no me hizo ninguna gracia
4 / 08 / 2010 a las 11:27 am
Mi anécdota no me hizo ni pizca de gracia en el momento, aunque luego me reí de mi mísma a más no poder…
Estábamos una colega y yo en la estación de Santiago de Compostela esperando a que su tren hacia Ourense se pusiese en marcha. Ya no era la primera vez que la iba a despedir y sabía que por megafonía darían el último aviso con un: Rexional Ourense-San Francisco vai facer a súa saída…
Y además todavía faltaban unos 10 minutos para la hora de marchar, así que entré en el tren con ella mientras acomodaba sus cosas y nos íbamos despidiendo (ya sé que está prohibido si no vas a ir en el tren, subir en el mismo, pero una es muy confiada)
Cual será mi sorpresa que el tren cierra sus puertas cinco minutos antes y sin dar el último aviso por megafonía.
Acojonada me hallo delante de la puerta cerrada del tren, intentando abrirla y mirando por la ventanilla pidiendo socorro… mi colega, más tranquila, le dió al freno de mano, se abrieron las puertas y salí del tren con cara de susto.
El tren se fue y un segurata se me acercó diciendo que no podía darle al freno de mano si no era una urgencia y no sé que cantidad de cosas más. Yo sin mirarle siquiera le dije que no habían dado el último aviso y que el tren había salido antes de su hora. Así que lo comido por lo servido… no me dijo nada más y yo me marché rápidamente con el susto en el cuerpo.
Eso sí, las risas que nos echamos después… sobre todo ella, recordando la cara de susto, que estoy convencida que me graban desde fuera del tren y se puede usar en una comedia de enredos
1 / 09 / 2010 a las 2:57 am
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